El colectivo “Aquí No” mantendrá su rechazo a la planta de amoniaco que Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) construye en Topolobampo, Sinaloa, y continuará con el plantón instalado en las inmediaciones del proyecto, aunque acordó mantener el diálogo con el Gobierno federal. La decisión fue comunicada este viernes 14 de agosto, después de que representantes de las comunidades participantes analizaron las propuestas planteadas durante las mesas de trabajo con autoridades.
Las comunidades aceptaron participar en nuevos estudios y revisar de manera detallada el Plan Integral presentado durante el proceso de diálogo, pero aclararon que esta disposición no representa un aval a la construcción de la planta ni modifica su exigencia de detener el proyecto. El colectivo señaló que la revisión técnica continuará como parte de las conversaciones con las autoridades federales.
La postura se mantiene en un contexto de movilizaciones de comunidades mayo-yoreme, pescadores, ambientalistas y ciudadanos que cuestionan la instalación de la infraestructura industrial en el entorno de la Bahía de Ohuira. Los grupos opositores han expresado preocupaciones relacionadas con los posibles efectos de la planta sobre el ecosistema y las actividades productivas de la zona.
El plantón forma parte de las acciones emprendidas por el colectivo para manifestar su oposición al proyecto. Durante las últimas semanas, los inconformes han mantenido actividades de protesta y han solicitado a las autoridades federales revisar los permisos y estudios relacionados con la obra.
El Gobierno federal, por su parte, ha sostenido mesas de diálogo con los grupos que mantienen objeciones al proyecto. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que la planta registra un avance considerable y que antes de su construcción se realizaron estudios de impacto ambiental y una consulta pública. También ha indicado que las autoridades continuarán atendiendo las inquietudes de las comunidades.
La decisión de “Aquí No” permite mantener abierta la comunicación con las dependencias federales, al tiempo que conserva las acciones de protesta. El colectivo busca que los nuevos estudios y la revisión del Plan Integral aporten elementos para evaluar las condiciones ambientales y de seguridad vinculadas con la planta.
La oposición al proyecto también ha generado movilizaciones fuera de Sinaloa. Comunidades y organizaciones han llevado sus demandas a otros espacios nacionales e internacionales, mientras en la entidad continúa la discusión sobre las condiciones ambientales, sociales y productivas relacionadas con la instalación de la planta.
Con el acuerdo anunciado, el conflicto alrededor del proyecto de GPO continuará por las vías del diálogo institucional y la movilización ciudadana. “Aquí No” mantiene su postura de rechazo, pero participará en la revisión de la información técnica y en las mesas con autoridades federales.





