«Empresarios Mazatlecos ante Retos Cruciales en 2026: Seguridad y Economía en Foco, según Coparmex»

By: Protagonista

Mazatlán, Sinaloa.- El 2026 se perfila como un año determinante para el sector empresarial en Mazatlán, marcado por retos económicos, laborales y de seguridad que pueden frenar la recuperación y el crecimiento de las empresas locales, advirtió Verónica Estrada Osuna, presidenta de Coparmex Mazatlán. El centro empresarial advirtió que el panorama es complejo para el presente año, con la seguridad, las ventas, los sueldos y la informalidad como los principales desafíos para los establecimientos formales, quienes arrastran aún las dificultades vividas durante 2025, un año que dejó secuelas en el tejido económico local. Estrada Osuna enfatizó que la situación actual requiere de un trabajo conjunto entre sector privado y autoridades, ya que la estabilidad de los negocios establecidos es fundamental para la economía del puerto.

De acuerdo con los registros de la dependencia, el empleo formal en Sinaloa inició el 2026 con una disminución en el número de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En enero de este año se contabilizaron 605 mil 260 trabajadores afiliados, lo que representa una reducción de 8 mil 130 empleos respecto al mismo mes de 2025. Esta caída en plazas formales es la más baja desde 2022 y refleja el impacto de la incertidumbre económica y social que prevalece en la región, afectando tanto a pequeñas como a medianas y grandes empresas, quienes deben enfrentar un entorno adverso para sostener sus operaciones y mantener a su personal.

Uno de los retos más sensibles para el empresariado sinaloense es el incremento al salario mínimo, que si bien es un derecho legítimo de los trabajadores, representa una carga adicional para las empresas en un contexto económico adverso. “No estamos en contra de que los trabajadores tengan mejores ingresos, pero la situación actual del estado hace complicado para muchas empresas cumplir con este aumento sin afectar su estabilidad”, señaló Estrada Osuna. Agregó que muchas compañías aún no logran recuperarse de las caídas en ventas y deben hacer frente a mayores costos operativos, por lo que cualquier incremento salarial podría traducirse en recortes de personal o incluso en el cierre de negocios.

La presidenta de Coparmex Mazatlán manifestó especial preocupación por el crecimiento del comercio informal en la ciudad, considerando que esta práctica limita el desarrollo económico y reduce la recaudación fiscal. Advirtió que los negocios formales son quienes asumen la carga tributaria y los costos derivados de operar dentro de la legalidad, mientras que la informalidad genera una competencia desleal en un entorno ya de por sí complejo. Además, Estrada Osuna destacó que incorporar a más negocios al sistema formal permitiría fortalecer la base de recaudación y destinar mayores recursos a áreas estratégicas para el puerto, como la infraestructura y la seguridad pública, ambas necesarias para el desarrollo sostenido de Mazatlán.

“Necesitamos trabajar de la mano con el gobierno para crear esquemas que faciliten la formalización, que no sea un proceso tan complejo ni costoso, y que las personas vean atractivo integrarse y cumplir con sus obligaciones fiscales”, expresó la dirigente empresarial. Alertó que el aumento de la informalidad impacta directamente en el bienestar social, al generar empleos sin seguridad social ni prestaciones básicas, lo que profundiza la desigualdad y la precariedad laboral. Desde Coparmex Mazatlán, se hace un llamado a la autoridad para reforzar la seguridad, incentivar la formalización y apoyar a los empresarios que, pese a las adversidades, continúan apostando por el desarrollo económico del puerto y la generación de empleo digno para los mazatlecos.