Un escándalo financiero ha sacudido a Sinaloa, donde más de 4 mil personas han sido perjudicadas por la empresa Inverplux, que prometía rendimientos atractivos en inversiones. La suma de dinero implicada en esta estafa asciende a más de mil millones de pesos, y se ha convertido en uno de los fraudes más notorios de la región. Los afectados, entre los que se encuentran jubilados que confiaron sus ahorros, han presentado más de 500 expedientes documentando su situación y solicitando justicia.
El 15 de marzo de 2023, los socios de Inverplux comunicaron a sus clientes que la empresa cesaría operaciones, dejando a muchos en la incertidumbre. En el mensaje se expusieron los problemas relacionados con los retiros de dinero, que habían generado preocupación entre los inversionistas desde finales de 2022. A pesar de los intentos por resolver la situación, los directivos indicaron que las inconsistencias en la administración actual impedían encontrar una solución viable sin la intervención de las autoridades competentes.
Inverplux, que se fundó en 2019 y que posteriormente cambió su denominación a IPX Activa, operaba como una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofome). Sin embargo, desde su creación, la empresa estuvo marcada por la falta de regulaciones adecuadas. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores había alertado en varias ocasiones sobre la insuficiencia de sus certificaciones para prevenir riesgos de lavado de dinero, lo que generó un ambiente propicio para la operación de fraudes. La empresa se hacía pasar por una institución de educación financiera, atrayendo a clientes con promesas de rendimientos superiores a los ofrecidos por los bancos tradicionales.
Roberto Trujano Martínez, el socio principal de la empresa, no es originario de Sinaloa, sino del Estado de México, donde también dirige varias empresas de préstamos e inversiones. Este esquema de negocios ha sido objeto de múltiples denuncias, incluyendo fraudes asociados a otras firmas bajo su control. Tras la quiebra de Inverplux, se han reportado desapariciones de excolaboradores de la firma, lo que ha llevado a intensificar la investigación y la preocupación sobre la seguridad de quienes denunciaron la situación.
La situación ha llevado a la detención de algunos de los socios de Inverplux, como Christiam Ulises González Rojo y María Alejandra Sánchez Lagunes, quienes enfrentarán juicios por su papel en esta estafa. La inquietud entre los inversionistas sigue creciendo, ya que muchos se preguntan cómo recuperar su dinero en un ambiente donde las promesas de rendimientos fáciles han resultado en una pesadilla financiera. Este caso resalta la importancia de la regulación en el sector financiero y la necesidad de informar adecuadamente a los ciudadanos sobre los riesgos de invertir en esquemas que no cuentan con la supervisión necesaria.





