El aumento en los índices de homicidios y otros actos violentos en diversas áreas de Mazatlán ha llevado a la ciudad a enfrentar una situación alarmante en términos de seguridad, según lo indicó la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Mazatlán. Este contexto ha generado un creciente sentimiento de temor entre los habitantes, que se ven afectados por la inseguridad que permea en sus comunidades.
Verónica Yudith Estrada Osuna, presidenta de Coparmex Mazatlán, comentó que los episodios de violencia han dejado de estar limitados a una región particular y ahora se manifiestan en múltiples puntos de la ciudad, sin importar la hora. Estas situaciones de riesgo se están registrando en calles, colonias populares, áreas comerciales y zonas turísticas, lo que ha intensificado la sensación de vulnerabilidad entre los ciudadanos.
Las cifras son preocupantes; durante el mes de julio se documentaron 36 homicidios, y las proyecciones para agosto sugieren una tendencia similar que podría agravar aún más la situación. Estrada Osuna enfatizó que las estadísticas reflejan un incremento significativo en la violencia, lo que pone de manifiesto que la ciudad atraviesa un momento crítico en cuanto a seguridad, con un impacto visible en la vida diaria de sus habitantes.
La líder empresarial subrayó que, en los últimos meses, Mazatlán ha comenzado a experimentar una dinámica de violencia comparable a la que se había observado previamente en Culiacán, a pesar de la distancia geográfica que las separa. En este marco, Coparmex ha hecho un llamado a los tres niveles de gobierno para que trabajen en una coordinación institucional efectiva y estable, además de solicitar un incremento en los operativos de vigilancia y prevención.
A pesar de que la opción de aumentar la presencia de efectivos federales en la ciudad podría ser vista como una medida necesaria, Estrada Osuna reconoció que esto puede resultar incómodo para la población. Sin embargo, destacó que la seguridad debe ser prioritaria, especialmente en áreas comerciales, turísticas y en vías de acceso, que son cruciales para el movimiento de visitantes y mercancías. La dirigente concluyó instando a una colaboración conjunta entre autoridades, empresarios y ciudadanos para abordar la violencia que ha afectado a Mazatlán en los últimos dos años.





