Por su visión disruptiva para elevar la hotelería mexicana a estándares de ultra-lujo y su audacia para reconfigurar el panorama inmobiliario del Pacífico, el Presidente de Grupo Pueblo Bonito se consolida como el protagonista indiscutible de la hospitalidad y la marca país.
Si alguien ha logrado descifrar el arte de vender la identidad mexicana como una experiencia de exclusividad global, es Ernesto Coppel Kelly. Desde la fundación de sus primeros complejos hasta la consolidación de proyectos de talla mundial como Quivira en Los Cabos, ha transformado el concepto de «vacaciones» en un modelo de inversión inmobiliaria y estilo de vida de alto rendimiento. En este 2026, Coppel Kelly no solo administra resorts; diseña destinos que compiten en estética y eficiencia con lo mejor del mundo.
Ernesto no solo construye hoteles; proyecta orgullo. Su capacidad para combinar el refinamiento estético con la calidez del servicio mexicano ha permitido que sus desarrollos sean refugios para el mercado de más alto poder adquisitivo internacional, posicionando a México como un nodo de lujo sostenible.
Pionero del Real Estate de Alta Gama: Coppel ha liderado la integración de residencias de lujo con campos de golf de diseñador, estableciendo un paradigma de sostenibilidad en zonas desérticas mediante el uso avanzado de desalinización y tratamiento de aguas.
El Estratega de la Experiencia: Su gestión ha profesionalizado al extremo el capital humano, bajo la premisa de que la hospitalidad es el activo más valioso de la economía nacional. Su audacia financiera le ha permitido sortear ciclos económicos complejos con una reputación de marca impecable. Liderazgo Frontal y de Alto Perfil: A diferencia de otros líderes, su presencia mediática y su estilo directo han servido como un motor de opinión sobre el emprendimiento y la competitividad, convirtiéndose en una de las voces más autorizadas para definir el rumbo del turismo en México

