Leovigildo Carranza Beltrán

Por su visión para convertir la riqueza de los litorales mexicanos en una potencia industrial de clase mundial, el Presidente de Grupo Pinsa se consolida como el protagonista indiscutible de la soberanía alimentaria y el desarrollo portuario del Pacífico.

Si alguien ha demostrado que la tradición y la alta tecnología pueden navegar en la misma dirección, es Leovigildo Carranza Beltrán. Desde Mazatlán, ha construido un imperio verticalmente integrado que no solo domina las mesas de los mexicanos con marcas icónicas como Atún Dolores, sino que compite con rigor en los mercados de Europa y Estados Unidos. Carranza no solo dirige una flota; lidera un motor económico que ha transformado al puerto en un nodo logístico global.

Leovigildo no solo procesa proteína marina; garantiza estabilidad. Su liderazgo ha sido el ancla que ha permitido a la industria pesquera mexicana resistir embargos y fluctuaciones globales, protegiendo el sustento de miles de familias y elevando el estándar de sostenibilidad en el océano.

Soberanía Alimentaria con Tecnología: Carranza ha liderado inversiones masivas en trazabilidad y ultracongelación, asegurando que el recurso marino mexicano llegue con valor agregado a cualquier rincón del mundo, cumpliendo con los estándares ambientales más estrictos del 2026.

El Arquitecto del Pacífico: Su gestión ha sido clave para la modernización de la infraestructura portuaria, demostrando que la integración vertical —desde la captura hasta la lata— es el modelo más resiliente para la seguridad alimentaria nacional.

Compromiso Regional de Alto Impacto: Más allá de las cifras de exportación, su influencia se traduce en una solvencia ética y un arraigo social profundo, siendo un pilar fundamental para la educación técnica y el desarrollo urbano de Mazatlán.